Sanarse con Osteopatía I

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Si has leído mi artículo del mes de Enero, sabrás que este espacio lo voy a dedicar a todas aquellas personas que cuidamos de alguien y también a todo aquel que por circunstancias ya sean personales o profesionales se ve en la tesitura de dar el 100% de sí mismo en esta aventura que es vivir. Es por eso de vital importancia aprender a  cuidarnos y sacar partido de todas aquellas técnicas que puedan ayudarnos en nuestro objetivo de estar sanos. Aceptar o no el compromiso personal de cuidarse depende de cada uno de nosotros. Comprometerte a quererte y dedicarte un espacio solo para tí, es difícil, pero fundamental si quieres seguir adelante y con éxito en tu tarea. Hoy os hablaré de la Osteopatía, de sus múltiples valores y beneficios, pero siempre desde ese enfoque , el del compromiso con uno mismo.

La Osteopatía  fue creada por un médico americano llamado Andrew Taylor Still en 1.874 , desde muy niño sentía una especial fascinación por el cuerpo. Sufría de dolores de cabeza que le impedían hacer una vida normal. Un día por  “casualidad” quitó la tabla de un columpio, se sentó en el suelo y puso la nuca sobre la cuerda, para su sorpresa observó que el dolor desaparecía rápida y totalmente. Esta sería una de las técnicas intuitivas claves que despertaría su interés por el estudio del cuerpo humano. Pero su compromiso total consigo mismo vendría cuando tres de sus hijos fallecieron víctimas de una epidemia cerebro-espinal. Este suceso fue determinante para la creación de un método de sanación que revolucionaria la medicina clásica de su época creando un antes y un después..

Still , encontró en Hipócrates (460-379 a.C.) una máxima que decía “el remedio de la enfermedad se encuentra en el propio cuerpo” y modificando su visión del cuerpo humano , pudo encontrar algo fuera de lo común: la Osteopatía.

Como señalé en el anterior artículo, la Osteopatía es una terapia  manual que suele actuar en el aparato músculo-esquelético (articulaciones, músculos, ligamentos y envoltorios tendo-musculares llamados fascias). Su objetivo es aliviar el dolor, incrementar la movilidad de los diferentes tejidos entre sí y restablecer la armonía global del organismo.

La Osteopatía tiene en cuenta al individuo en su globalidad al igual que otras terapias alternativas, como la homeopatía o la acupuntura.

Still llamaría a su nueva técnica osteopatía, porque creía que todas las patologías corporales tenían su origen en el sistema óseo (osteo-pathos) pero actualmente la aplicación de la osteopatía va más allá del “hueso” y tiene en cuenta otros sistemas del cuerpo humano (sistema visceral, nervioso, hormonal, facial y los bloqueos somatoemocionales).

Dentro del sistema óseo, una de las afecciones sobre la que la osteopatía tiene un gran valor terapéutico  es la columna vertebral. También llamada raquis, consta de  24 vértebras que forman un canal vertebral por el que pasa la médula espinal, ésta centraliza todas las informaciones nerviosas percibidas desde la profundidad o la periferia del cuerpo. Estas informaciones proceden tanto del aparato esquelético- muscular-especialmente del raquis- como de las vísceras. La dolencia crónica de un órgano como el riñón o el ovario genera mensajes nerviosos patológicos y puede crear adherencias con los elementos que le rodean. Esto conlleva la contractura de los músculos de la columna, bloqueos de las propias vértebras entre sí o dolencias en los discos intervertebrales como el lumbago, la cruralgia o la ciática. Los músculos forman un armazón móvil que asegura el sostenimiento y el tono de todo el organismo. Existe una relación entre el aparato esquelético-muscular y los órganos, cosa que la medicina clásica tiende a minimizar o a negar: de hecho, los métodos diagnósticos más modernos (ecografía, escaner, resonancia magnética nuclear) no permiten visualizar estas interrelaciones.

Si tenemos un cuerpo tan perfecto¿  por qué nos lesionamos?¿ cual es el origen del malestar?. Existen numerosas causas de una lesión osteopática, por un lado las físicas: caídas, accidentes de tráfico, partos complicados, sobreesfuerzo, sedentarismo excesivo o posturas que se mantienen durante horas etc. En otro grupo tenemos la físico-psíquicas o somatoemocionales, entre ellas estaría el estrés con sus repercusiones en el sistema nervioso autónomo, que gobierna las funciones que no dependen de nuestra voluntad, por ejemplo la función digestiva, cuyas alteraciones dan lugar a hernias de hiato, úlceras, colon irritable… El estrés también influirá en el sistema músculo-esquelético dando lugar a tendinitis rebeldes, ciáticas, lumbalgias, cervicalgias, neuroalgias cervicobraquiales ( que serían las ciáticas del miembro superior) etc.

Este  estrés es una falta de conexión con las necesidades del cuerpo que lleva a comprometer el ritmo de nuestros procesos biológicos. Los animales enferman mucho menos  que los seres humanos, ya que están más en contacto con las capacidades autorreguladoras del organismo.

Pero la buena noticia es que esta capacidad se halla aún en nosotros. Por eso numerosas lesiones o molestias se curan por sí solas, aunque esto no es lo que habitualmente sucede, si no se produce esta autorregulación, el problema se instala en nuestro cuerpo, en silencio, sin molestar, hasta que un mal gesto o un suceso “imprevisto” (una separación, problemas laborales, financieros…) lo saca a flote. Se encendió la luz de alarma y por ello es preciso consultar al osteópata. Es momento de comprometernos con nuestra salud  antes de que los problemas vayan a más.

Mi formación como terapeuta gestáltico me permite identificar lo que se está manifestando mas allá del problema, dónde se inicio esa falta de contacto con tu cuerpo, qué es lo que este quiere expresarte. Hay pacientes que a veces pueden necesitar además de la Osteopatía otro tipo de ayudas que podrían acelerar su bienestar. La honradez, la falta de ego profesional y personal del terapeuta, el reconocer sus límites e informar al paciente de otras  alternativas, no sólo es primordial sino vital.

Los dolores de espalda son los malestares más acuciantes a los que la Osteopatía puede ayudar de forma exitosa. Entre ellos estaría los problemas de la zona baja de la columna vertebral. Las afecciones de la parte baja de la espalda representan aproximadamente el 50% de mis consultas, que implican al sistema músculo-esquelético. Es una de las causas principales de bajas laborables, de hospitalizaciones y de incluso invalidez.

La parte inferior de la espalda está formada por cinco vértebras llamadas lumbares mas la base del sacro (S1), sobre la cual se asienta la ultima vértebra lumbar (L5), que es la zona  más vulnerable. Las dolencias pueden afectar a las otras vértebras, también a los discos , ligamentos y músculos que se relacionan con la zona.

Muchas de las alteraciones de la zona lumbar van a dar lugar a lo que conocemos como lumbalgia que cuando se hacen crónicas pueden dar lugar a molestias más agudas, como la ciática, que la podemos sentir como un dolor puntual o como un hilo que nos recorre la parte posterior de la pierna. La clave para el tratamiento exitoso de los problemas lumbares es su detección precoz, antes que el malestar vaya a más. La Osteopatía puede calmar el dolor , pero cuanto mas crónico es el problema , más difícil, pero no imposible, las posibilidades de éxito, ya que la patología vendrá acompañada de compensaciones musculares (otras zonas tratarán de contrarrestar el problema) , de degeneración de los discos, de episodios de artrosis y como no también de problemas de carácter psicológico(ansiedad, depresión, estrés…). De aquí la apatía y falta de ganas de vivir que originan los dolencias de espalda.

El tratamiento dependerá de múltiples variables que modificaran el número de sesiones, por ejemplo: que la alteración sea crónica o aguda, el estado de salud global del paciente, su edad, si el problema es recidivante  (repetitivo ) etc.

Hasta aquí la visión estructural o física del problema. Pero tenemos que señalar que hay un aspecto psicosomático muy importante en las patologías de la espalda que vengo

observando desde mi práctica. “La mayoría de las lesiones de espalda baja , me atrevería a decir el 90% se solucionan, tan solo un 10% necesitan cirugía o simplemente son irreparables” , me comentaba un amigo médico , pero en su opinión no tenía en cuenta el aspecto emocional.

La columna vertebral, es el reflejo de nuestra confianza en la Vida, es el “palo mayor” de ese barco que es nuestra existencia diaria, cuando sufre alteraciones ya sea por exceso o defecto de alguna de sus curvas puede estar implicada una actitud personal demasiado flexible o rígida .

La zona lumbar, que es sobre la que se apoya todo el peso de la columna y en especial el segmento L5/S1, representa nuestra base de supervivencia, sobre todo a nivel material , de aquí que esté ligado a problemas laborales , financieros y también de tipo emocional, ya que nuestra supervivencia depende de la capacidad de relación con los otros.

L5/S1 guarda una relación estrecha con la pelvis a la que yo llamo “el cuenco de las emociones”, donde se origina la vida, donde las alteraciones hormonales son de mayor medida y se conectan con el estado de ánimo de la mujer.

Estudio de un caso práctico:

Maria, es una mujer de 42 años,abogada y dedicada al 100% al cuidado de su hijo, un niño con discapacidad física e intelectual, un día al ir a dejar a su hijo en la cama sintió que algo se desgarraba dentro de ella, justo en la zona baja de la espalda, de repente un dolor la paralizaba, la dejaba “clavada” sin poder incorporarse , el mundo se le vino abajo. Diagnóstico de su médico: hernia de disco lumbar L5/S1; Tratamiento: antinflamatorios y reposo en fase aguda ;  Reacción : desesperación.

Lo malo de los diagnósticos no es lo que dicen sino creer que el verdadero problema es lo que refleja una frase escrita en un papel. El mapa (la palabra escrita) no siempre coincide con el territorio (la realidad que se esconde detrás de esta lesión). Traté a Maria con éxito en tres sesiones, pero para mí eso no bastaba, hablamos de cómo había llegado a esa situación de deterioro físico y en el trasfondo descubrió que era una mujer demasiado responsable y muy exigente consigo misma en su trabajo: el cuidado de su hijo.

Esto le sirvió para darse cuenta que necesitaba ocuparse un poco mas de ella misma, delegar en los demás , reinventarse , hacerse mas consciente de que su supervivencia  (L5/S1) emocional dependía de su capacidad como mujer y no solo como madre. Al cabo de unos meses empezó a plantearse la posibilidad de trabajar fuera de casa y descubrió habilidades y aspectos desconocidos hasta entonces en ella. María reconoció el territorio- la urgencia de un cambio personal- y olvidó el mapa -hernia discal L5/S1.

Como dije al principio de este artículo, el compromiso personal con nuestra salud, a veces no es nada fácil, ya que vivimos en una cultura que aboga por la dicotomía mente-cuerpo. Somos algo más que huesos y músculos por un lado y una mente que piensa por otro. Ante todo somos seres sin divisiones, únicos y globales; este es sin duda el principio sobre el que se rige la Osteopatía.

Artículo publicado en la revista: www.universoholistico.es
Febrero 2010
Eutiquiano Endje

Actualizado (Jueves, 23 de Septiembre de 2010 18:15)

 

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